LA MEDITACIÓN Y LOS SISTEMAS DE CREENCIAS

     En el artículo anterior describimos lo que es un sistema de creencias y cómo opera a nivel individual. Ahora, ¿qué pasa en referencia a un tema, en este caso la meditación? Es posible que muchas personas crean que la meditación no es afín a su sistema de creencias, sobre todo cuando se profesa algún credo en particular. Por eso es interesante aclarar qué es la meditación.

     En general se habla de meditación cuando se la vincula con una serie de técnicas para tranquilizar la mente. Esto es así en parte. Es cierto que la práctica sistemática de la meditación puede influir en el nivel de estrés que manejamos, pero esto sería como un efecto colateral. En sus orígenes, la meditación no fue pensada para aliviar temas de estrés sino como puente para descubrir al Ser que anida en nosotros. En realidad, la meditación en sí no es una práctica sino un estado de consciencia. Ese estado se alcanza a través (no siempre) del buen uso de ciertas técnicas que son ancestrales. La mayoría de lo que conocemos como meditaciones data de tiempos remotos y provienen de Oriente, aunque por supuesto hay versiones occidentalizadas de las mismas. 


     Hay que tener en cuenta que la finalidad de estas prácticas es el despertar de la consciencia o lo que se conoce como iluminación (tomar consciencia de la misma). Por ende, la meditación trasciende cualquier credo. Hoy los científicos que provienen de las neurociencias sostienen, luego de haber hecho estudios a través de las técnicas de neuro-imagen, que la meditación enciende literalmente ciertas partes del cerebro y apaga sutilmente a otras, logrando un equilibrio entre los hemisferios cerebrales. Y, desde lo biológico, el despertar tiene mucho que ver con el uso de lo que denomina “cerebro completo”. Matthieu Ricard, monje budista que practica la meditación hace muchos años y durante mucho tiempo es conocido como “el hombre más feliz del mundo”, ya que la meditación enciende en él las partes del cerebro asociadas con la compasión y la recompensa. Es por eso que la meditación, no solo la budista que es la que ha sido más estudiada o el mindfulness que también proviene de prácticas orientales, es salud y bienestar.

     Por último me gustaría añadir que el propósito original de las religiones es encontrar a Dios. Yo utilizo la palabra Ser porque no está tan cargada de contenido, pero digamos que, en última instancia, la meditación pretende lo mismo.

 

 


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